Casi todas las mañanas es costumbre que en nuestras aulas algún pequeñín prepare una infusión. Es el momento ideal para invitar a una compañera o compañero y disfrutar juntos de una manzanilla o otras infusiones, y al mismo tiempo compartir un rato de conversación.
Resulta gracioso observar como hablan, beben y se comunican a través de gestos que son cómplices, pero no podemos olvidar que a la vez están llevando a cabo este trabajo que requiere esfuerzo y refinamiento en los movimientos de la mano, como por ejemplo verter líquidos en un recipiente pequeño.
Se promueve de forma clara la autoestima pues hay relación social, así como también se desarrolla la inteligencia, porque existe una secuencia lógica de pasos a seguir en esta actividad que acabará con la recogida del material utilizado.
Ahora que hace frío, ¿te apetece una infusión?
¿Te apetece una infusión?
anterior

Català
Español