Durante los primeros meses de vida, el aparato digestivo de los niños trabaja de una manera diferente de cómo lo hará más adelante. Recibe un alimento «especial», la leche materna, que corresponde exactamente a las necesidades nutricionales del niño. Pero a medida que va dejando la leche, somos los padres y las madres los responsables de mantener este equilibrio a través otros alimentos y transmitir unos hábitos alimentarios saludables a nuestros hijos. La dieta es la base del desarrollo físico, psíquico y social de las personas, de forma que durante los primeros años de vida es el momento de crear y establecer una relación sana con la comida. Es una cosa que harán a lo largo de toda su vida.
Taller de hábitos alimentarios saludables
anterior

Català
Español