La escultora Cristina Iglesias realizó una exposición de sus obras en La Pedrera, en Barcelona. Nosotros, los alumnos de 3r de ESO, pudimos disfrutar y visitar sus esculturas. Estas estaban realizadas en bronce, resina, madera y hierro. Nos transmitieron una sensación de desconexión, relajación, tranquilidad y calma.
Reflexionábamos a partir del sonido del agua de los pozos, que nos transmitía seguridad y concentración, y que también nos hacía perder la noción del tiempo. Los pozos participan en una ilusión óptica creada por Cristina, ya que parecen pozos infinitos gracias a los espejos que los rodeaban y al agua en movimiento.
También creó unos pasillos como espacios únicos. Los propios pasillos nos guiaban hasta llegar al final, nos envolvían de naturaleza y nos hacían formar parte de la obra.
El “Corredor Suspendido” es una de las obras de Cristina que más nos ha intrigado; desde nuestro punto de vista, es de las más innovadoras de la exposición. En ella quiere expresar lo que siente a partir del libro de J. G. Ballard, del cual ha plasmado en la obra de los corredores suspendidos un fragmento en inglés.
La exposición de Cristina Iglesias me hizo reflexionar sobre la dedicación y la paciencia que tuvo que tener para poder llevarla a cabo, y sobre cómo, a partir de materiales extraídos de la naturaleza, se pueden crear esculturas tan elaboradas.
Autora: Paula Motjé Badet

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